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"Los materiales y las estructuras
que construimos con ellos deben ser resistentes, dúctiles y tenaces.
La ductilidad es un puente sobre nuestra ignorancia [...]"
"La ductilidad es un concepto
enjundioso que goza de pública aceptación, aunque no siempre se
comprende su significado profundo.Porque, también, es muy valorada
la elasticidad, lo que es, en cierto modo, contradictorio."
Javier Rui-Wamba. Aforismos
estructurales (ref. 5)
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Ductilidad
[D.R.A.E.]: Calidad de dúctil. Dúctil: dícese de los metales que
admiten grandes deformaciones mecánicas en frío sin llegar a
romperse.
La ductilidad de las estructuras es un valor
añadido que cada día es más común. Todos conocemos su importancia en
el caso del diseño sísmico, pero no debemos olvidar que juega
también un papel importante en algo más habitual en nuestros
cálculos: la redistribución plástica. La instrucción de hormigón así
nos lo recuerda: "El análisis lineal con redistribución limitada
exige unas condiciones de ductilidad adecuadas que garanticen las
redistribuciones requeridas para las leyes de esfuerzos adoptadas
(Art. 19.2.3 EHE)".
Y bien, ¿qué es la ductilidad? Su definición,
tal y como apuntan los aforismos del Ingeniero Javier Rui-Wamba
no es sencilla. Existen diferentes acepciones que aún compartiendo
una idea común originan sutiles diferencias según el contexto en el
que se encuentren, sin embargo, una definición académica asimilaría
la ductilidad a la capacidad de disipación de energía dentro del
rango plástico que posee un material, una sección o una estructura(1).
Ha de existir disipación de energía (podemos pensar en la
energía de un terremoto, por ejemplo), y lo que es fundamental, que
este gasto de energía se produzca a costa del del rango plástico
o anelástico (el sismo engañado empleará sus fuerzas en formar
rótulas plásticas en las vigas pero no conseguirá mermar la
estabilidad global del edificio, el denominado criterio columna
fuerte-viga débil).
Respecto al sismo y la ductilidad traemos a
colación lo dicho por Miguel y Luis Bozzo en el apartado sobre
comportamiento sismorresistente en su libro sobre losas
reticulares mixtas -ver ref. 9-:
"La filosofía de las normas modernas de
diseños sismorresistentes establece que una estructura debe estar
capacitada para resistir, en el rango elástico, los sismos moderados
que en su vida útil la puedan solicitar y en el rango inelástico,
sin pérdida de vidas humanas, el sismo extremo o severo que pudiese
ocurrir. La resistencia inelástica que se busca dar a las
estructuras es función de su ductilidad, la cual es su capacidad de
disipar cantidades significativas de energía por medio del
comportamiento inelástico bajo deformaciones cíclicas de gran
amplitud, sin reducción significativas de resistencia por medio del
comportamiento inelástico bajo deformaciones cíclicas de gran
amplitud, sin reducción significativa de la resistencia".
No debemos confundir ductilidad con
amortiguamiento pese a que ambos conceptos aparezcan a menudo
juntos. El amortiguamiento produce una disipación de la energía que
depende exclusivamente de la velocidad del movimiento(2).
Analicemos ahora más detenidamente el concepto
a nivel de material, sección y estructura para apreciar a qué nos
referimos en cada caso. Comencemos estudiando el concepto a nivel de
material, ya que suele resultar más fácil. Son ejemplo de
materiales no dúctiles, frágiles o quebradizos, el vidrio, la
cerámica, el cemento, el ladrillo, etc. Su rotura se produce sin
apenas deformación.
Son dúctiles la plastilina, el acero y en
general los metales. Su rotura viene precedida de un estiramiento,
que en el caso de rotura de una probeta -tracción- origina el famoso
cuello debido a la disminución de la sección.
Se adivinará que la ductilidad no es una
propiedad invariable de los materiales. Dependerá de varios
factores entre los que destacan la temperatura y la fatiga. Un
ejemplo claro de la disminución debida a la temperatura lo tenemos
en el acero -la normativa de acero prohíbe el uso de aceros poco
dúctiles en climas fríos- y aún más cercano en el chocolate
-si intentamos romper una onza en verano la rotura será frágil,
mientras que si lo sacamos de nuestro frigorífico, pese a ser mucho
más resistente romperá de cuajo-. La fatiga siempre
implica indicios de fragilidad -ref. 8-.
La ductilidad de la sección viene
determinada por su capacidad para deformarse, sin romperse, desde el
inicio del comportamiento plástico hasta el agotamiento. Un ejemplo
claro lo tenemos comparando la rotura de una probeta de vidrio con
otra de acero. En el hormigón armado supone un estudio en la
sección de las dimensiones, las cuantías, los anclajes, etc.
Tampoco a nivel de sección la ductilidad
es invariable. Las cargas son muy importantes, así por ejemplo, los
esfuerzos de compresión disminuyen la ductilidad en el caso del
hormigón armado. Se diseñarán los elementos para que ocurran
fallos por flexión antes que por cortante.
Por último la ductilidad de la estructura
dependerá tanto de la de los materiales y del diseño a nivel de
sección, como del diseño global. Por ejemplo, una estructura con
pilares enanos tiene un diseño poco dúctil ya que romperá a cortante
sin que el acero ceda, es decir «sin avisar». Un edificio que confía
todo su arriostramiento a pantallas de hormigón, podrá resistir de
manera impecable un sismo, pero su comportamiento no será dúctil -un
diseño de este tipo además puede incrementar el valor de las fuerzas
sísmicas a considerar debido a la rigidez de la estructura-.
Fenómenos de inestabilidad también perjudican a la ductilidad, por
ejemplo, en el diseño de estructuras de acero las normativas (CTE,
Eurocódigos) clasifican las secciones en función de su capacidad
plástica y ésta a su vez en función de la dificultad que presenta la
sección frente a fenómenos locales de pandeo.
Con cierta ironía podríamos hacer una
comparación entre las estructuras dúctiles y cierto tipo de
personas, seguro conoceréis alguna, que quejándose continuamente de
pequeños problemas de salud, sobreviven luego a aquellos sus
cercanos que parecían más robustos. Haciendo dúctiles las
estructuras intentamos que evitando un colapso global su deformación
avise de que están cerca del colapso. Es por tanto una propiedad
beneficiosa y a veces exigible, especialmente para mejorar el
comportamiento frente a acciones dinámicas -sismo-.

1. Aceros de alta
ductilidad: en el hormigón armado la ductilidad a nivel
de sección depende prácticamente en su totalidad de la ductilidad
del acero empleado, de ahí que la Instrucción de Hormigón haya
considerado "barras corrugadas con características especiales
de ductilidad" (comentarios al art. 31.2) o de alta
ductilidad. La Instrucción en su aparición recogió sólo la armadura
B 400 SD (la D final indica las características especiales de
ductilidad), pero actualmente también está en uso el acero B 500 SD.
Paradójicamente, las barras corrugadas son
menos dúctiles que las lisas (efecto tension-stiffening), no
estando éstas sin embargo reconocidas ya por la actual Instrucción.
También se reduce la ductilidad si los diámetros son menores menores
(-ver ref. 3-).
Los indicadores que llevan a considerar una
barra corrugada como de alta ductilidad son: el alargamiento
remanente de rotura, el alargamiento bajo carga máxima, la relación
entre la carga de rotura y el límite elástico, y la tenacidad(3).
2. Coeficiente de
ductilidad: la disipación de la energía de la que hemos
hablado conduce a que la fuerza que realmente actúa sobre la
estructura sea inferior a la que corresponde al caso elástico. Las
distintas normativas sismorresistentes se basan en esta cuestión
para beneficiar a las estructuras dúctiles rebajando el valor de las
fuerzas que se simulan los efectos del sismo. Hablamos de fuerzas,
dado que, estamos pensando en que el efecto dinámico del sismo se
modeliza mediante unas cargas estáticas aplicadas sobre la
estructura, éste es un método simplificado corriente en las
diferentes normativas sismorresistentes; para el caso en que se
introduzcan los desplazamientos, método más general, serían estos
los que se reducirían al ser afectados por la ductilidad.
La normativa española actual por ejemplo,
NCSE-02, distingue entre cuatro coeficientes de ponderación de la
ductilidad (desde μ=4, ductilidad muy alta a μ=1 sin ductilidad)
atendiendo a la organización, material y detalles
constructivos de la estructura(4).
Como dicho coeficiente pasa como divisor en la fórmula del cálculo
de las fuerzas sísmicas, podrá reducir su valor hasta cuatro veces.
Es importante destacar que el coeficiente de
ductilidad puede ser diferente según el sentido del sismo cuyas
fuerzas equivalentes vayamos a calcular. En la misma NCSE
encontramos ejemplos de ello: un edificio típico de soportes de
hormigón y forjado unidireccional, en el caso de presentar una
dirección predominante de colocación de viguetas tendría un μ=2 en
la dirección del forjado y un μ=3 o 4 en la otra dirección. A día de
hoy no conozco programas de cálculo que implementen ésta cuestión.
(Septiembre-2004, Mod.
Nov-2005)
Notas:
(1) La definición ha sido extraída
de la propia Norma Sismorresistente NCSE-02 (apartado 3.7.3.1.
Coeficiente de respuesta β. Se dice allí: "d) Corresponde un
coeficiente de comportamiento por ductilidad μ=1 (sin ductilidad) a
las estructuras desprovistas de capacidad de disipación de energía
en el rango plástico."
(2) Ver ref. 6 en su apartado 4.4.2
"Fenómeno de ductilidad - conceptos básicos".
(3) Para conocer como funcionan
dichos coeficientes se remite a la ref. 4 y al Anejo 12 de la EHE
-ref. 1-.
(4) Recomiendo en este sentido no
dejar de ver los comentarios a dicho articulado -C.3.7.2.1 de la
EHE-.
Referencias bibliográficas
(ref.) utilizadas y recomendadas:
1- EHE, Instrucción de Hormigón
Estructural. Ministerio de Fomento, 1999.
2- NCSE-02. Norma de construcción
Sismorresistente: Parte general y edificación. Ministerio de
Fomento, 2003.
3- PEREPÉREZ VENTURA, Bernardo:
"Diseño y ductilidad en las construcciones de hormigón
armado". Ponencia incluida en el libro Eduardo Torroja, la
vigencia de un legado. Editorial SPUV, Universidad Politécnica de
Valencia, 2002, pp. 261-269.
4- Andrés DOÑATE MEJÍAS, José
CALAVERA RUÍZ, José Manuel GÁLLIGO ESTÉVEZ, Antonio GÓMEZ REY,
Antonio R. MARÍ BERNAT, Bernardo PEREPÉREZ VENTURA y Noelia RUANO
PANIAGUA: "Aceros con características especiales de ductilidad
para hormigón armado". Monografías Arcer nº1. Calidad
Siderúrgica, 2000.
5- RUI-WAMBA MARTIJA, Javier:
"Aforismos estructurales que pueden ser de utilidad para comprender
determinados comportamientos de los seres humanos",
Aforismo Sexto. Discurso a la Academia de Ingeniería. Academia de
Ingeniería, 1998.
6 - A.H. BARBAT, S. OLLER:
"Conceptos de cálculo de estructuras en las normativas de diseño
sismorresistente". Monografías de Ingeniería Sísmica. Monografía
CIMNE IS-2 1998. Editor A.H. Barbat.
7 - GORDON, J. E. : "La nueva
ciencia de los materiales". Celeste Ediciones, 2002.
8 - OLLER, Sergio: "Fractura
mecánica. Un enfoque global". CIMNE - Edicions UPC, 2000.
9 - BOZZO Chirichigno, Miguel -
BOZZO ROTONDO, Luis: "LOSAS RETICULARES MIXTAS. Proyecto análisis
y dimensionamientol". Editorial Reverté, S.A. , 2003.